Buscame o quizá te encuentres a ti mismo

Escrito por MiradaAtemporal 25-04-2016 en blancanieves. Comentarios (0)

Blancanieves, ¿dónde estás?, ¿dónde te escondes?, quizá esto sería lo primero que se preguntaría un brujo que planea buscar a su objetivo. Pues bien, así fue como un servidor considerablemente “bueno” decidió convertirse en un oscuro brujo para entrar en contacto con la maldad humana, esa que todos llevamos dentro, y tratar de canalizar para bien, toda esa oscuridad.

Ataviado con mi ser más oscuro, me dispuse a buscar a mi Blancanieves en la tierra medieval de Sigüenza.

Azarosamente me tocó mi Blancanieves y he de decir que su foto me impresionó, pues es el puro reflejo de la misma, pues es blanca, dulce, risueña, increíblemente agradable y atractiva como solo ella, la del cuento. Tengo que reconocer que como villano me excitaba ser el malo ante tanta perfección junta, fue muy duro poder encauzar tanta ira contenida en mi ser, a través de un símbolo tan potente como fue… el pañuelo.

Cuando nos dispusimos a separarnos decidí transformarme en la versión más mala de mí mismo, reconozco que fue muy intenso y el color escogido para recrear tanta tensión fue el negro, el color compañero de las noches más apagadas, esas que a más de uno le angustian.

Así, arropado por ese color comenzó mi búsqueda, metido en mí mismo con la ira como aliada daba entonces pasos de ciego por la siempre preciosa y singular Sigüenza, entre tanto, en los primeros momentos de mi búsqueda, decidí ir hacia el castillo, donde por azares del día, encontré a mi blancanieves, la contemple de espaldas ideando un plan para que se fiara de mí y conseguir que entrara en un sueño del que ya no saldría y mi decisión fue regalarle un colgante que tiene una historia particular.

Este colgante, lo conformé yo mismo, he de decir que le tenía cariño, pues cuando lo elaboré, decidí darle el sentido de simbolizar “mi lobo interno”, ese que es tan importante para mí, puedo decir que dos abalorios simbolizaban tanto la mirada como los colmillos del propio, y opté por otorgárselo a Blancanieves.

En cuanto a mi búsqueda, estaría bien reflejar que opté por dar un poco de cobertura a mi objetivo, así que decidí ignorarla a propósito,  por tanto continúe en este sentido mi camino.

 Con ella ya perdida,  para variar mi maravilloso desastre como siempre, se refleja en mis aventuras y pues, en esta no podía ser menos…así que, entre mi impulsividad y mi obcecación termine cayéndome a un rio, pero lo peor de todo, no fue eso, sino que perdí la foto, la guía de mi Blancanieves , además  el colgante se rompió al quedar enredado en una valla y la mayoría de los abalorios siguieron el curso del rio…excepto ¡uno! que logré salvar, decidí entonces no rendirme y dárselo.

En una de las subidas al castillo, me encontré a una curiosa pareja de brujos a los cuales, mi aparatosa caída e historia conté y en cierta medida un poco de tristeza sintieron ante la perdida de mi atisbo fotográfico de esperanza en esta búsqueda, me despedí de ellos deseándonos toda la buena suerte del mundo, y así me proseguí mi viaje.

Continuo entonces mi fragante, incesante y desquiciante búsqueda, he de decir que paré a comer con mi primera Blancanieves, con dos buenas amigas que también reencarnaban a la misma pero discernían en la vestimenta, pues vestían de azul y con otro un brujo que siempre hiciéramos lo que hiciéramos nos reencontrábamos, y así se desarrolló nuestro almuerzo entre historias de países lejanos, culturas diferentes y muchas experiencias, que he de decir  disfruté con gran alegría.

Tuve que ausentarme de la velada pues el tiempo apremiaba ya que mi enigmática Blancanieves seguía sin su brujo, y pues no podía permitirlo, así que me dispuse a continuar mi búsqueda.

Recorriendo otra vez los mismos caminos, tratando de armonizarme con sus pequeños detalles como una enredadera, un paseo de piedras, las vistas desde el castillo, las buenas tardes de los viandantes o pueblerinos… tratando de disfrutar de los pequeños detalles de la búsqueda… y así continuo andando lo desandado.

Tras unas incesantes horas caminando y reunido con amistades descubro, que mi Blancanieves está cerca de donde yo me hallaba y decido entonces salir disparado como si de un rayo fugaz de tormenta fuese, corriendo sin rumbo alguno pero bajo las pistas de un “restaurante con setas como adorno” me quedé atónito, porque el primer sitio en el que me paré, fue el idóneo El Gurugù.

Entrando en él, la veo y respiro aliviado, decido acercarme a ella, entre aspavientos, con ganas de abrazarla y regañarla por desquiciarme tanto y ponérmelo tan difícil pero termino relajándome, cuando recobro un poco el aliento me doy cuenta de un suceso fascinante, no estaba sola, pues estaba con mi primera Blancanieves y con su primera Bruja que para mi sorpresa se trataba de la misma que yo conté al principio, mi aparatosa caída.

Entre tanto asombro, uno no podía creérselo pero tengo que decir que mayores sincronías estaban por venir, si, así es porque ella misma, la misma Laura que me fascinó con un mensaje escrito diciendo (encuéntrame o quizá te encuentres a ti mismo) fue la protagonista de una de las mayores sintonías experimentadas hasta el momento, pues ella, ella misma, se encontró su propia foto con su propio mensaje después de yo haberlo perdido y desde aquí le ruego que me perdone pero he de decir que me encanta que haya sucedido así porque quizá esta sea la razón de más peso, para que esto sea tan emocionante e impactante para mí.

Le expliqué la historia y le di el único abalorio que conseguí salvar, para asombro de ella, porque grabado tenía una espiral que ella había pensado en dibujar en la foto la noche anterior, le pregunte él ¿Por qué? De su disfraz ,que para coincidencia, me explicó que su razón de vestirse así fue la misma que la mía, pero en sentido opuesto.

Concluimos con una ronda de vinos y con las emocionantes historias de los dueños del local y por supuesto de Ciro el vigilante de ese particular establecimiento.

Para concluir me gustaría daros las gracias a todos aquellos que hicieron posible esta historia, a todas las blancanieves, brujos, dragones, hosteleros, Ciro….a todos, porque esta es una historia particular y Colorin colorado este cuento……