¿ QUIÉN ERES?

Escrito por MiradaAtemporal 23-05-2016 en SER. Comentarios (0)

Al fin y al cabo, lo que hay que aprender es que lo importante es el proceso, el recorrido, y no el resultado.  Esto puede abstraerse a nivel vida, donde observamos como  constante  que los proyectos vitales que nos proponemos se resumen en el objetivo y la meta, olvidando el recorrido. Según como veo el producto final puede ser o no ser un resumen de mucho trayecto anterior.

Pero creo que somos nosotros mismos los que más aprendemos, pues en el proyecto nos encontramos. Ciertamente se extrae mucho de la diversidad de las interpretaciones que cualquier resultado artístico ajeno te pueda suscitar. Un hacerlo tuyo, apropiarte pero haciéndolo propio, de uno mismo… que te involucre, te trascienda, y te implique, dada su aplicación con la realidad.

Al final, considero que todo recae en que: la pluralidad es la norma; y entender eso tomarlo como máxima de convivencia solventaría muchos problemas. Aceptar que muchos puntos de vista son igual de admirables,  y tienen por si su razón de ser. No creo que se trate de caer en la inferencia rápida de una primera impresión. Las atribuciones son peligrosas pero tantas veces automáticas, que se debe ser consciente con ellas. Es tan complejo romper los esquemas mentales que forman la construcción de uno mismo. Dada que su existencia procede de cuantiosas experiencias previas, donde la confusión en la reconstrucción de los recuerdos es un problema más.

Pero tratar de comprender al otro no es tan complicado. La comparativa es también constante, pero la envidia aleja mucho más la verdad, pues es un síntoma de que algo de nosotros no nos gusta.  Tener  envidia dice más de tus propias carencias que de cualquier otra cosa. Conocer las emociones no solo es escuchar a nuestro cuerpo. Supone necesaria trasparencia con tus deseos y necesidades y preocupaciones. Supone pues, muchas veces aceptar emociones, recuerdos, o afirmar proposiciones que ante todo nuestra voluntad quiere evitar. Afrontar en vez de huir. Una decisión realmente complicada. Aceptar hechos tan rudos y francos, tan reprimidos, tan poco deseables socialmente…y en ello es donde recae mi posición favorable al análisis onírico para el desvelar lo insconsciente.

Aquel que somos puede diferir de aquel que creemos ser, al igual de aquel que creemos que los otros creen que somos. Ser, es vivir en tanto que se descubre que se es, y quien se es, en paralelo a la ocurrencia del proceso vital. Ser quien se es no es fácil, se descubre y redescubre. Pero solo se puede querer, queriéndose, y quererse considero que conlleva aceptarse y por tanto conocerse. No evitarse por temor a ser juzgado. Juzgado como tantas veces uno mismo hemos podido juzgarnos suponiendo que otros nos juzgaban, mas nuestra percepción es la muestra de nuestra disconformidad con nosotros mismos.

Y encontrarse muchas veces no aparece cuando es buscado, sino cuando llega y ocurre. Todo momento forma parte de la construcción de tu realidad, tu realidad como tu ( tu conciencia del yo), tu identidad. 

Publicado por Paula Hernández