Sana Cura Sana

Escrito por MiradaAtemporal 21-02-2016 en Nunca Más. Comentarios (0)

He de decir que mi performance del otro día fue muy impactante y difícil para mí, el llevarla  a cabo, pero a la vez debo agradecer públicamente el poder haberla realizado.

Fue toda una lucha personal, el adoptar esta identidad ya que con ella me enfrente a uno de mis miedos más personales y a una de las luchas más importantes que acontecen a nuestro siglo, a nuestra sociedad enferma, supongo que con ella pretendía sanar un poquito este problema,  concienciando así a mi clase, a todos aquellos asistentes que decidieron prestarme atención.

Escribiré primero el contexto, mi imagen, para que así quien este leyendo estas palabras pueda recrearse en ella. Cara magullada, golpeada sin piedad, dolorida, entristecida pero para nada avergonzada es más, quizá me atreva a decir que reivindicativa. Salí de mi casa con nervios ante los prejuicios de la gente desconocida, que no me conoce y que quizá la mayoría de ellos nunca tengan la oportunidad de hacerlo, así que si, nervioso, muy nervioso.

El tránsito en el metro fue toda una aventura, el enfrentarme a todas esas películas que la gente recreaba en base a mi aspecto, quizá, un pobre chaval, mírale que paliza le han dado o mira, como esta ese chaval seguro que le encanta pegarse… supongo que todos estos pensamientos se nos pasan a todos cuando vemos a alguien así…

Ahora me gustaría describir como se me vio en clase, pero antes de eso me gustaría decir que no suelo tener nervios paralizantes al subirme en un escenario, pero sin duda alguna, el día que adopte esta identidad para recrear el dolor que se puede llegar a sufrir debido al maltrato de género, fue la representación más agónica y especial a la cual me he enfrentado, ya que me mi corazón palpitaba a la vez que mi respiración loca se volvía y mis manos erguidas y temblando se encontraban ante este reto ,así que espero que tengas una ligera idea de cómo de intenso esto fue para mí y quizá pueda serlo para ti también.

La interpretación que pudo observar mi clase fue, superficial pero correcta pues sus adjetivos calificativos, fueron los siguientes:

Dolor, sufrimiento, agonía, furia, ira, angustia…. Y sin duda muchos más, todos ellos acertados y adecuados lo cual supone que desde aquí os implore con estas escuetas palabras y con mi ya pasada subida al escenario recreando una situación así, os pido a todos y cada uno de quienes leáis esta carta, ayúdame a parar esto,  os lo ruego es muy injusto que ciertas personas tengan que vivir esta situación. 

Manu de Haro Luengo