Mirada Atemporal

Aquí encontrarás, lo que nunca buscaste.

Te sorprenderás al verlo...

Tranquilidad

Escrito por MiradaAtemporal 06-03-2016 en Mandala. Comentarios (0)

Para comenzar me gustaría juntar en un mismo post dos clases distintas ya que al acabar terminé con una sensación prácticamente parecida que fue tranquilidad.

Una de ellas fue la clase de los mandalas de chocolate en la que dejamos fluir nuestras ideas y pensamientos a través del chocolate y decoración. Empecé haciendo una especie de mandala del cual no me sentía identificada y preferí realizar otro con el que me sintiera más a gusto. Este al que me refiero tiene forma de flor, las flores me encantan y me relaja hacer cosas relacionadas con ellas. Fue una clase divertida, entretenida, y para mí muy tranquila. 

Mandala


La otra de las clases fue la de dibujar con distintas formas, como con los ojos tapados, con música, con la mano que no sueles escribir, etc. Puedo decir que desde mi punto de vista fue como con la de los mandala, simplemente dejé fluir mi imaginación y expresar a traves del dibujo lo que me venía en ese momento a la cabeza. Ahí sí que me relajé muchísimo. Tuve cierta dificultad a dibujar con los ojos tapados la primera vez pero la segunda estuve bastante bien dejando que fluyeran mis ideas e intentar plasmarlas sin siquiera poder verlas. Como dato tengo que decir que en todos los dibujos al final acababa habiendo una flor.

Ambas clases me parecieron fantásticas, y acabé con muy buen sabor de boca como se suele decir.

Dibujo con los ojos tapados

Publicado por Cristina Curiel

Hasta donde puede llegar nuestra imaginación?

Escrito por MiradaAtemporal 04-03-2016 en imaginación. Comentarios (0)

En la clase de este jueves 3 de marzo hemos podido probar, experimentar y sobre todo descubrir hasta donde puede llegar nuestra imaginación añadiéndole algunas dificultades como son algunas de estas: pintar con los ojos cerrados, con la mano inversa a la que escribes normalmente atada y con música y muchas otras formas. Esta actividad nos transmitió buenas vibraciones a muchos de nosotros pero a otros cuantos nos transmitió en algunas ocasiones inquietud o impotencia por no poder perfeccionar los dibujos ya que dibujábamos con la mano con la que no estábamos acostumbrados a dibujar en nuestro día a día. Una de mis sensaciones fue la impotencia de no poder o de no ser capaz de mejorar el dibujo o de perfeccionarlo, era una impotencia de rabia y querer actuar desatandome la otra mano. Otra de las actividades fue pintar con música, está fue la que más me agradó ya que me dejaba llevar por la canción y solo me centraba en eso y en nada más de lo que pasaba en el exterior. El hacer esta actividad me hizo relajarme y sentirme más viva y más tranquila para las siguientes actividades.

Este es un claro ejemplo de uno de mis dibujos con la mano izquierda atada a la de mi compañero.

Publicado por Ayla Francisco Fabrizio

¿Ameliee, un Mándala ?

Escrito por MiradaAtemporal 04-03-2016 en Mandala. Comentarios (1)

El otro día en clase de arte hicimos una activad muy muy dulce y con lo goloso que soy fue francamente idónea (me encanto) llevamos a cabo la realización de mándalas de chocolate, fue algo genial pero he de decir que lo mejor de todo fue poder contar, con la que considero una gran amiga, estoy hablando de una vieja compañera que me regala cada día que la veo, la mejor de sus sonrisas y eso algo importantísimo para mí, esta pequeña gran persona me encanta porque su mente es un paradigma artístico tan interesante que cada conversación con ella me suscita desde un interés magnifico hasta una reflexión intrínseca muy seria, y esta es sin duda alguna, una de las razones por las que quería que compartir la  clase de arte con ella para poder brindarle la oportunidad de disfrutar y desarrollar la tarea juntos para que ambos nos enriqueciéramos .

Lo curioso de todo, es que pude compartir un año de mi vida con ella y sin duda fue muy divertido y relevante para mí, terminamos desapareciendo, cada uno del camino del otro,  pues cada uno siguió el suyo, y como el viento se lleva las hojas, nosotros nos fuimos con ráfagas diferentes... hasta que lo mismo que nos separó nos unió, el azar, pues fue por azares de la vida, la razón por la que nos volvimos a juntar, nos rencontramos al lado de mi casa y se reavivo nuestra amistad, la cual , todavía sigo agradeciendo al cielo, el haber podido tener este desafío otra vez, pues si antes te apreciaba y eras importante para mí , ahora sin duda alguna, lo eres mucho más.

Por eso, que el otro día asistieras a mi clase tú, Cristina Pérez (renacuijo) me encanto porque viaje hacia el pasado siendo amigos y me recree  en el presente,  pues actualmente lo somos y es algo que como he dicho antes, agradezco mucho, además, disfrute como un niño pequeño  haciendo los mándalas contigo.

Los mándalas supongo que deberían haber sido una recreación de nuestro interior pero me pareció mas acorde aprovechar la oportunidad de trabajar juntos como en antaño,así que no quise desaprovechar la oportunidad y francamente fue un disfrute, al principio los hicimos en plan individuales y formales, pero luego cuando nos juntamos  a trabajar  y aunamos nuestras desastrosas mentes con el fin de disfrutar recíprocamente el uno del otro conformando algo nuestro, algo increíble, he de decir que fue una pasada,  pues considero que el resultado fue el mejor desastre posible de todos, y lo hicimos.

                                                                                                                                                                            

 Ni loco hubiese deseado, hacerlo con otra persona que no fueras tú, pues eres un Desastre Único.

Manu de Haro Luengo


¿Nos comemos un mandala?

Escrito por MiradaAtemporal 29-02-2016 en Mandala. Comentarios (0)

Para empezar os explico un poco en qué consiste esto del mandala. Imaginemos un centro, redondo, cuadrado o con forma de flor, da lo mismo. Alrededor de este centro numerosos dibujos y formas geométricas que lo encierran, terminando con la forma que nos venga a la mente. Esta es la representación simbólica y espiritual de nuestro pensamiento, recuerdos pasados y presentes, de los acontecimientos de nuestra vida y los caminos que hemos escogido para llegar hasta donde estamos. Pero no sólo eso, también es una forma de interpretar cómo de envuelto está nuestro interior. Si suponemos que el centro es nuestra paz o equilibrio energético, todo lo que la rodea son unas barreras que generamos con el tiempo para cubrirla y evitar ser dañada por las personas del exterior. Me parece precioso pensar en cómo podemos construir toda una vida en un pequeño dibujo…

El taller que estábamos a punto de comenzar consistía en crear con dulces y adornos de repostería nuestro mandala personal. Poco

pude hacer yo con el escaso material del que disponía puesto que andaba corta de dinero, pero la idea estaba ahí. Los colores verdes,

amarillos y azulados predominaban sobre el tono crema de la oblea. Esas son las tonalidades que me definen, los de la naturaleza, brillantes y esperanzadores. Me considero una persona tranquila y feliz, pero siguen siendo barreras que no dejarán vulnerable al interior y que por tanto no todo el mundo es capaz de traspasar.

Parece ser que mi mandala no acabó como debía quedar al final, más bien fue un estropicio y me lo comí a medias para evitar, como bien dijo nuestra profesora, un corte de digestión. Eso sí, la clase no podría haber sido de lo más entretenida.

Para mayor interés, en el siguiente enlace podéis ver los distintos tipos y colores de los mandalas con su correspondiente significado:

http://www.guioteca.com/esoterismo/los-mandalas-que-son-y-que-significan-sus-formas-y-colores/

Abrázame...

Escrito por MiradaAtemporal 29-02-2016 en Abrazo. Comentarios (0)

La pequeña reflexión de hoy va dirigida a estos gestos tan peculiares, poderosos y muchas veces desvalorados. Cuando hablamos de abrazar casi siempre pensamos en los beneficios que pueden aportarnos a nivel emocional, pero simplemente poniendo la palabra en Internet nos encontraremos con numerosos sitios en los que se habla del abrazo y sus beneficios físicos como la disminución del estrés.

Aunque dejando a un lado lo científico, a mi parecer tienen un fuerte valor para aquellos días en los que creemos que se nos cae el mundo encima y que no podemos con todo lo que viene, cuando nos sentimos deprimidos y cansados de todo, o sencillamente cuando queremos que alguien nos demuestre que no estamos solos y nos brinde su cariño con un cálido abrazo. Existen tipos y tipos, sin embargo 7 segundos, como mínimo, son los necesarios para transmitir energía y fortaleza, 7 segundos para olvidarnos de lo que pasa fuera de los brazos que nos reconfortan. Porque creo que en momentos como esos ni un beso, ni cualquier palabra cariñosa pueden hacer lo que un sentido y tierno abrazo. El calor de la persona, las caricias, el latido de los corazones, todo ello envuelto en unos pocos segundos de comprensión y afecto.